Contacto
- Km 80 Via Quito a Latacunga junto a la Gasolinera Petroecuador
- +593 032718005
- +593 099 403 7332
- +593 099 403 7332
- info@laavelina.com.ec
- laavelina.com.ec
Si quieres algo más contundente, hay platos a la carta y almuerzos bien hechos para los que necesitan algo de fondo.
| LLunes | 07:30 - 18:00 |
| MMartes | 07:30 - 18:00 |
| MMiércoles | 07:30 - 18:00 |
| JJueves | 07:30 - 18:00 |
| VViernes | 07:30 - 18:00 |
| SSábado | 07:30 - 18:00 |
| DDomingo | 07:30 - 18:00 |
Un paradero campestre con más de 90 años sirviendo al viajero serrano, plantado en el Km 80 de la Panamericana, si viajas desde Quito justo antes de llegar a Latacunga. Si alguna vez viajaste a Cotopaxi, a Quilotoa o simplemente cruzaste la sierra centro, ya sabes que La Avelina es una de esas paradas que el carro solo solito busca.
🍦 ¿Por qué este lugar? Porque La Avelina no es solo un punto de venta de helados — es una referencia de carretera que lleva generaciones en el mismo puesto. La fábrica nació en 1932, cuando la familia Plaza quiso apoyar a los ganaderos locales de la zona. Laavelina Ese origen lácteo se siente hasta hoy en cada producto.
🌅 El desayuno que calienta el viaje Llegas a las ocho de la mañana, afuera hace ese frío húmedo de páramo que te cala los huesos. Adentro, pan recién salido, nata espesa sobre la mesa, café pasado de verdad. Los que pasan por aquí hablan de un desayuno «como en casa», con jugos frescos, pan con queso, mermelada y nata
El tipo de desayuno que te hace arrancar el resto del viaje con otra energía.
🍫 El helado que nadie se salta El clásico es el empastado: vainilla cubierta de chocolate, cremoso, sin complicaciones. Mucha gente lo considera parada obligada cada vez que cruza esa carretera. No es un helado de franquicia ni de máquina — es el mismo sabor de siempre, el que los viajeros de la sierra han repetido durante décadas. Sus helados son tradición cuando se viaja; actualizaron el empaque pero el sabor sigue siendo el mismo.
🌿 El ambiente Campestre, abierto, con buen parqueadero. El contraste entre el frío del páramo afuera y la calidez adentro lo convierte en un lugar muy particular para detenerse. También encuentras artesanías y productos de la zona. Es el tipo de lugar donde los niños se quedan viendo los helados en la vitrina mientras los adultos terminan el café.
Sé el primero en contar tu experiencia
"Tu opinión ayuda a foodies, turistas y otros viajeros.”